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En Reino Unido faltan huevos

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Por qué decretaron un racionamiento temporal de huevos en Reino Unido (y qué nos dice de la crisis económica global).

Un alimento tan indispensable como el huevo está siendo motivo de preocupación para los ciudadanos británicos y especialmente para los productores de pollos. Muchos ganaderos se han visto obligados a abandonar sus granjas o a reducir el número de aves que alimentan al no poder hacer frente a los elevados costos de producción. Una situación que empeora con la gripe aviar, que continúa instalada en Reino Unido desde hace más de un año.

Desde mediados de noviembre, cada vez más grandes tiendas y almacenes han colgado el cartel en el que advierten a sus clientes que solo pueden llevarse a casa un número limitado de huevos. Estas restricciones tienen la intención de ser temporales, pero la Asociación Británica de Productores de Huevos de Corral ya ha advertido que el racionamiento podría durar hasta después de Navidad.

Para solventar la crisis del sector ya en marzo, la industria del huevo pidió a los grandes minoristas del Reino Unido que aumentaran el precio de la docena de huevos en 40 peniques  y evitar el colapso de cientos de productores de gallinas ponedoras. Desde entonces, según la BFREPA, el precio medio ha aumentado unos 45 peniques, pero solo entre 9 y 10 (una cuarta parte) ha repercutido en los productores, cantidad insuficiente para cubrir todos sus costes.

Los expertos afirman que la demanda de huevos aumentó este año debido a que los británicos buscan fuentes de proteínas más baratas para compensar el aumento de los precios de la carne. Al mismo tiempo, muchos productores han decidido abandonar el mercado para frenar el riesgo de perder dinero en cada huevo que producen.

Dejar de producir.

“La industria británica del huevo ha estado lidiando con presiones sin precedentes desde hace algún tiempo. El aumento de los costos que los productores han enfrentado durante el último año ha provocado que muchos no hayan tenido más remedio que detener la producción”, le dijo a BBC Mundo Andrew Joret, presidente del Consejo Británico de la Industria del Huevo (BEIC).

Y es que la guerra de Rusia y Ucrania no solo ha elevado la factura de la energía en las granjas, sino que ha disparado el precio del grano con el que se alimentan las gallinas dejando al descubierto, una vez más, cómo los eventos económicos en un punto del planeta pueden afectar al bolsillo de los ciudadanos en lugares a miles de kilómetros. Y por si una mayor demanda de los clientes junto con una menor oferta de los productores fuera poco, el brote de gripe aviar ha venido a dar la puntilla a la situación

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