Mié. Nov 30th, 2022
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Las ingeniosas granjas flotantes inventadas por los aztecas siguen siendo unas de las más productivas del mundo.

Cientos de turistas llenan los canales de Xochimilco todos los fines de semana para disfrutar de una extravagante exhibición de sombreros, comida, música y arte. Sin embargo, mientras navegan entre las chinampas, o más conocidos como «jardines flotantes», la mayoría permanece ajena al hecho de que están contemplando una antigua maravilla de la ingeniería.

Estas granjas insulares hechas por el hombre son los últimos vestigios de un proyecto masivo de recuperación de tierras del Imperio Azteca del siglo XIV que continúa alimentando a la gente de la Ciudad de México incluso hoy.

Las chinampas inscritas en el Patrimonio Mundial siguen siendo fecundas y ecológicamente viables incluso hoy. Estas granjas en islas artificiales forman uno de los sistemas agrícolas más productivos del mundo, ya que son increíblemente eficientes y autosuficientes. Esto se debe a que el suelo se enriquece continuamente con finos sedimentos del lago, restos de plantas y excrementos de animales.

Además, las cercas de ahuejote alrededor de cada isla previenen la erosión, protegen la chinampa contra el viento y las plagas y actúan como enrejados naturales para los cultivos de vid.

Uso inteligente del agua.

Sin embargo, el aspecto más innovador de las chinampas es el uso inteligente del agua. Estas islas angostas tiene un suelo poroso y rica materia orgánica, lo que les permite absorber el agua de los canales circundantes y retenerla durante un período más prolongado. Además, las capas de chinampa están diseñadas de manera que permiten que los cultivos de raíces profundas extraigan agua subterránea directamente y la utilicen según sus necesidades, aliviando así tener que usar un sistema de riego externo.

«Las chinampas son como esponjas gigantes; no es necesario regarlas, pero pueden ser productivas durante todo el año», dice Lucio Usobiaga, fundador de Arca Tierra. El ecosistema único de Xochimilco de islas-granjas artificiales y canales ricos en nutrientes también proporciona nichos ecológicos seguros para la fauna acuática endémica y migratoria. Las chinampas albergan casi el 2% de la biodiversidad del mundo, incluida la salamandra ajolote, en peligro crítico de extinción, un maravilloso anfibio que posee el superpoder genético para regenerar cada parte de su cuerpo.

«Las chinampas son reverenciadas y veneradas en nuestra sociedad. A través de las chinampas no solo perpetuamos los saberes y tradiciones de nuestros abuelos sino que preservamos nuestra relación con la naturaleza que tiene varios siglos», comenta Sonia Tapia, líder del equipo agrícola de Arca Tierra.

Por Mel

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