Jue. Dic 1st, 2022
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Israel y Líbano firman histórico acuerdo sobre su frontera marítima para la exploración de gas.

Acuerdo inédito entre dos países técnicamente en guerra. Sin encontrarse bajo el mismo techo, los líderes de Israel y Líbano firmaron este 27 de octubre el primer pacto de su historia sobre demarcación de fronteras marítimas. Israelíes y libaneses no han firmado la paz, pero sí la delimitación de su frontera marítima que más allá de solventar viejas disputas, regula la exploración de gas en los yacimientos en la conflictiva zona y aleja la posibilidad de una escalada entre el grupo libanés Hizbulá e Israel.

Horas después de la aprobación del acuerdo en Jerusalén y Beirut, los representantes israelíes y libaneses viajaron a la base de la Fuerza Provisional de Naciones Unidas en Líbano (FINUL) en la localidad fronteriza de Naqoura para entregar los documentos firmados al padrino del pacto, el mediador estadounidense Amos Hochstein.

«Felicidades, tenemos frontera marítima», proclamó Hochstein tras firmar el documento ante los aplausos de israelíes y libaneses. La ausencia de dirigentes y cámaras, a petición expresa libanesa, refleja que el acuerdo se queda en el mar y no llega a tierra donde los dos países siguen en guerra técnica. Las coordenadas pactadas, ya en manos de la ONU, entran en vigor de forma inmediata siendo bendecido por el presidente estadounidense Joe Biden: «Este acuerdo histórico promueve los intereses de ambos países y la región. Este momento marca un nuevo capítulo de prosperidad y esperanza».

El yacimiento de Qana, queda bajo control exclusivo del Líbano. A cambio, Israel recibirá de TotalEnergies el 17% de los ingresos por el gas que por el momento es solo potencial. Si se halla este material, la empresa francesa efectuará el primer pago a Israel en un plazo de 3 a 6 años.  Se trata del tercer yacimiento del Mediterráneo conectado al poderoso sistema gasístico israelí tras Tamar (300BCM) y Leviatan (más de 600 BCM).

En la reunión del Gobierno convocada este jueves para aprobar el acuerdo, el primer ministro israelí Yair Lapid señaló que «es un logro diplomático, económico y de seguridad». No todos los días un país enemigo reconoce el Estado de Israel en un acuerdo escrito ante la comunidad internacional.  «Lo más importante de este acuerdo es que es del interés completo de las partes no violarlo y seguir avanzando. Si alguien lo viola, las dos partes saldrán perdiendo«, avisó Hochstein reiterando que beneficia a los dos países.

Está previsto que el acuerdo ayude a Beirut a salir de su agobiante crisis económica, que ha sumergido a tres cuartas partes de su población en la pobreza. Además, sería una ayuda para fortalecer la debilitada libra libanesa y posiblemente las nuevas exploraciones aliviarían los usuales y paralizantes apagones en el país. Durante los últimos dos años, Líbano ha atravesado una grave crisis económica que ha empeorado en medio de una escasez de combustible.

Entretanto, Israel, además de los beneficios energéticos, espera que el pacto reduzca el riesgo de guerra con el grupo militante libanés Hezbolá, respaldado por Irán. Si bien Líbano e Israel expresaron su satisfacción por haber resuelto una disputa pacíficamente, por ahora las perspectivas de un avance diplomático más amplio no están sobre la mesa.

Por Mel

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