Mié. Nov 30th, 2022
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Líderes de Europa debaten el precio del gas, al margen de Rusia.

Jefes de Estado y de Gobierno  se reúnen  en Praga (República Checa)  para debatir el planteamiento que ayer hizo la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, sobre  establecer una «nueva hoja de ruta» para contener el precio del gas.

Además de los jefes de Estado y de Gobierno, han acudido a la cita los representantes de seis países de los Balcanes (Albania, Macedonia del Norte, Kosovo, Serbia, Bosnia y Montenegro), Reino Unido así como los cuatro países del EFTA (Noruega, Suiza, Islandia y Liechtenstein) junto a Ucrania y Moldavia, además de Georgia, Armenia y Azerbaiyán. Se tiene también previsto que el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, intervenga en la reunión telemáticamente.

Aunque la idea de esta nueva comunidad surgió del presidente de Francia, Emmanuel Macron, desde la Unión Europea se afanan en subrayar que no se trata de un proyecto de integración paralelo al de ampliación, sino de un «proceso intergubernamental» en el que todos tienen el mismo peso. Para agilizar los trabajos, los 44 líderes se dividirán en cuatro grupos de trabajo, dos de ellos sobre paz y seguridad y otros dos sobre energía, clima y situación económica.

No hay consenso sobre el tope al gas.

Von der Leyen propuso ayer una «hoja de ruta» con cuatro bloques de ideas que serían: primero por seguir negociando precios con suministradores «de confianza», como Noruega y Estados Unidos y, en paralelo, continuar desarrollando una plataforma de compras conjuntas de gas en la UE para evitar que haya competencia entre países y esto eleve los precios del gas natural licuado. En segundo lugar, la presidenta de la Comisión también abogó por extender a toda la UE la «excepción ibérica» que limita el contagio de la escases del gas a la electricidad en España y Portugal, mientras se prepara una reforma de calado del mercado eléctrico.

Estados miembros, en total quince, entre ellos Francia, Italia, España, Polonia, Bélgica, Eslovenia, Portugal y Grecia, llevan semanas forzando para que la UE imponga un precio máximo de compra a todas las importaciones de gas, y de paso, para que se reforme el índice de referencia del precio del gas en la UE, el TTF de Ámsterdam, que a la vista de ellos  no refleja el peso en el mercado del GLN y es terreno fértil para la especulación. Von der Leyen coincidió en que es necesario crear una alternativa al TTF, y asocia a esa idea un posible precio máximo de compra al gas mientras se diseña. Esta reforma es rechazada por Países Bajos, Alemania y los países nórdicos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Por Mel

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