Jue. Dic 1st, 2022
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Ola de protestas en Europa por los bajos salarios y la inflación desbocada.

En toda Europa, el incremento de la inflación provocó una ola de protestas y huelgas que ponen de manifiesto el creciente descontento con la escalada del costo de la vida y amenazan con desatar la inestabilidad política. Luego de que la primera ministra de Gran Bretaña se viese obligada a dimitir tras menos de dos meses en el puesto, después de que sus planes económicos causaran el caos en los mercados financieros y dañaran aún más una economía debilitada, el riesgo para los líderes políticos es evidente mientras la población exige medidas.

Las razones para tomar las calles son los bajos salarios y los altos precios de la energía y los alimentos, entre otras motivaciones. La tasa de inflación interanual  se situó en septiembre en 9,9%, lo que marca un nuevo récord histórico. Y supone una aceleración de ocho décimas respecto a la registrada en agosto.  “Hoy, la gente se ve obligada a emplear tácticas de presión para lograr un aumento” salarial, dijo Rachid Ouchem, un médico que estaba entre las más de 100.000 personas que esta semana protestaron en múltiples ciudades francesas.

En Francia, varios sindicatos preparan una huelga general para exigir aumentos salariales que compensen los elevados precios de la electricidad. Se trata del sector de las refinerías, pero también del transporte y la educación. Días después, miles de rumanos protestaron en Bucarest contra el precio de la energía, de los alimentos y de otros productos básicos que, según los organizadores, está sumiendo a millones de trabajadores en la pobreza.

En la capital de República Checa, Praga, una multitud demandó el mes pasado la renuncia de la coalición de gobierno prooccidental, criticando su respaldo a las sanciones de la Unión Europea a Rusia. En Gran Bretaña, empleados ferroviarios, enfermeras, trabajadores de puertos y abogados, entre otros colectivos, han protagonizado una serie de paros en los últimos meses para reclamar una subida de los sueldos que los ajuste a una inflación que alcanza el 10,1%, su peor dato en 40 años.

Los trenes no circularon durante las protestas y las recientes huelgas de pilotos de Lufthansa en Alemania y de trabajadores de otras aerolíneas y aeropuertos en todo el continente en pos de mejoras salariales, han paralizado el tránsito aéreo. La suerte ha sido que, hasta ahora, el mes de octubre está siendo más suave de lo habitual, lo que supone una menor demanda de combustible para calentar los hogares, apuntó un analista.

Por Mel

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