Jue. Dic 1st, 2022
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Ulma acusa de «injerencia» a la Corporación Mondragon y decidirá el 16 de diciembre si la abandona.

Ulma y sus nueve cooperativas someterán a la aprobación de sus 2789 socios y socias el día 16 de diciembre de 2022 reemplazar su vigente relación como entidades adheridas a la Corporación Mondragon por un modelo basado en convenios de mutuo acuerdo para el fortalecimiento del sistema cooperativo.

Según ha informado la Dirección de Ulma, las cooperativas  han decidido publicar la convocatoria de una Asamblea Extraordinaria, en la que se propone «aprobar el nuevo modelo relacional con Mondragon», que consiste en acordar la posible baja de Ulma en Mondragon y los acuerdos derivados de la misma, «e instruir al Consejo Rector de Grupo Ulma para que trate de promover colaboraciones futuras con Mondragon«, «e impulse el desarrollo normativo necesario para que las aportaciones hasta ahora realizadas a los fondos gestionados por la fundación Mondragon se puedan seguir destinando al desarrollo del movimiento cooperativo».

La Dirección de Ulma apunta que, «desde el primer momento, sin permitir siquiera que concluyese el proceso de reflexión, los socios y socias cooperativistas de Ulma han sido objeto de una campaña de presión por parte de los responsables de Mondragon a través de diferentes medios y canales de comunicación». La última expresión «de esta conducta», denuncian, «ha sido la distribución entre todas las cooperativas adheridas de un documento en contra de la propuesta presentada por Orona y Ulma para flexibilizar la organización de Mondragon, propuesta que no ha sido transmitida a sus miembros de una forma íntegra y veraz».

La propuesta consistía en facilitar a todas las cooperativas que lo considerasen un modelo de pertenencia basado en convenios de intercooperación: «Mondragon rechazó de forma categórica presentar esa propuesta como ponencia al congreso, a pesar de que fue entregada dentro de los rígidos plazos y formas establecidos por el reglamento». A juicio de Ulma, «estos ataques contra los tres primeros principios cooperativos de Mondragon, libertad de adhesión, participación democrática y soberanía del trabajo, no han hecho sino confirmar la necesidad que tiene Ulma de proteger su autonomía de gobierno frente a las injerencias que amenazan la fortaleza de su proyecto industrial».

En este sentido, la Dirección de Ulma ha hecho llegar a los socios una comunicaciòn en la que denuncia la campaña de la que, desde su punto de vista, está siendo objeto.

Modelo de relación «más sostenible y razonable».

Con esto, las cooperativas de Ulma someten a la aprobación de sus socios y socias un modelo de relación «más sostenible y razonable con la Corporación Mondragon, que no se fundamenta en la imposición de adhesiones, sino en el consenso de convenios para una mejor intercooperación.

Como consecuencia de este modelo, «las cooperativas de Ulma no van a dejar de aportar recursos económicos ni humanos a los grandes proyectos de Mondragon cooperativo; la única consecuencia económica de la baja de las cooperativas de Ulma como adheridas es que los 1,85 millones de euros que destinan, de media anual, a los fondos cooperativos administrados por Corporación Mondragon pasarán a ser gestionados, para los mismos fines, por la Fundación de Ulma. Y nada impide que esos fondos se destinen a programas y proyectos impulsados desde Mondragon, si se conviene que son los mejores en un contexto de respeto mutuo».

Por todo ello, «desde las cooperativas de Ulma se apela al sentido de la responsabilidad de los directivos de Mondragon, para que aborden esta situación evitando promover enfrentamientos tan nocivos como estériles para el futuro del movimiento cooperativo, y respetando la autonomía de decisión de las cooperativas».

Por Mel

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